Saturday, April 17, 2021

¿Camino de espinas o de pétalos de rosas?

 No lo cambiaría por nada, este camino de espinas que más bien para mi ha parecido de pétalos de rosas. 

Ha sido lo que mi corazón y mi alma necesitaban  para sentirme plena, completa, digna y suficiente. Aunque no perfecta, por supuesto... pero sí en paz, con MUCHA PAZ. 

Había caminado mi vida diciendo una y otra vez que lo único para lo que era buena era para trabajar. Me había repetido que lo único constante que tenía en mi vida era mi trabajo, buen trabajo porque amo lo que hago... pero Dios sabía que me perdía de mucho y que era incluso una ignorante ante mi misma de los regalos que Él había puesto en mi... tantos años de ver solo una cosa cuando Él me había dado bondades y cualidades a manos llenas, para ser una mujer de bien. Pero yo las estaba desperdiciando... como la parábola de los talentos... Yo había decidido poner la vela encendida abajo de la mesa, pensando que no servía o servía para poco.

Mi esposo, mi familia, mis amigas y compañeras, me hablaban de cosas que tenía que no reconocía o no quería reconocer. Siempre me había sentido rota, incompleta, incapaz, no digna, a medias... nunca me consideré mala pero tampoco me consideré buena persona o alguien con muchas cualidades. Mi percepción personal distaba mucho de una imagen positiva... “Yo solo soy buena para trabajar...” me repetía una y otra vez.  Y entonces Dios, en su amor perfecto decidió mandarme la lección de amor más grande para AYUDARME a darme cuenta de tantas cosas, que no había querido o podido ver estos 34 años. Estuve ciega, no quería ver. Estuve sorda, no quería oír. Pero es tan grande su amor por mi que me puso en este camino de espinas que han resultado ser pétalos de rosas. 

He podido descubrir que soy buena para muchas cosas, no solo para trabajar. Estoy convencida que Dios me ha dado muchas cualidades que hoy abrazo, agradezco y celebro. Me dio fortaleza, para enfrentar momentos difíciles. Me dio sabiduría para saber tomar decisiones y manejar adecuadamente las situaciones que la vida me presenta. Me ha dado resiliencia para LUCHAR por salir adelante y construir un mejor hoy y un mejor mañana. Me ha dado mucho optimismo para ponerle un toque positivo a las cosas, sin importar que tan jodidas se vean. Me ha dado amor propio para cuidar este templo llamado cuerpo, mente y espíritu. Me ha dado empatía, conciencia, agradecimiento y sensibilidad para APRECIAR las maravillas que me rodean, como mi esposo, familia y amigos. Me ha dado ojos para ver a mi interior y descubrir que mi ser tiene trazas de amor y sinceridad que le permiten construir puentes de conexión con quienes me rodean... haciendo amistades profundas, sinceras, genuinas y bonitas... no por mi trabajo, sino por mi. Así imperfecta y todo, yo sé amar a mi manera y así me aman quienes están cerca de mi y qué maravilla ver esto que no había visto antes. Me aman por lo que soy. 

Tantas cosas que no sabía o no había podido descubrir, y que este camino me ha regalado. Yo te quiero decir GRACIAS PADRE por darme el regalo del Cáncer. Porque sin él no estaría pudiendo llegar a este punto en donde hoy estoy. Hoy, gracias a este regalo, me siento así: completa, plena, suficiente, fuerte y entera. No me siento perfecta ni sin manchas, pero me siento en paz. En paz de ser lo que soy y ver que hay riqueza en mi ser simplemente por ser hija tuya. Sé que este camino del Cáncer no es un camino fácil pero yo te doy las gracias porque TÚ SABÍAS que necesitaba esto para despertar a una mejor vida, para crecer, para valorar, para ser más feliz y poder poner la vela encima de la mesa para que cumpla su función, sea ésta iluminar un pequeño cuarto o la cena de alguien, pero en el lugar correcto. Yo estaba abajo de la mesa con miedo, asustada y tu me has enseñado que tengo fuerza para estar en un lugar de la mesa. Que maravilla Señor este regalo que me das. 

Bendito el Cáncer que me ayudó a ver. 
Bendito el Cáncer que me ayudó a oír.
Bendita la enfermedad que me acercó más a ti. 
Bendito TÚ porque me has hecho crecer en el amor. 

Si pudiera elegir, elegiría este camino una y mil veces, porque no hubiera querido vivir  mi vida a media luz, como la vivía antes. Sé que voy empezando este caminar y que seguramente no será fácil. Pero pase lo que pase quiero darte las gracias por haberme permitido llegar hasta aquí.

Bendecida soy. 

Dios me regaló una nueva oportunidad de vivir mi vida a la luz del verdadero amor. Que no te defraude Señor, que pueda seguir tus pisadas y llegar al destino que tienes para mi... y si fuera éste mi destino final, que pueda vivirlo cerca de ti.

“Por encima de todo, vístanse de amor, que es vínculo más perfecto...” dice el Señor ♥️ 

VISTÁMONOS DE AMOR PARA LA FIESTA DE LA VIDA ♥️




Saturday, March 20, 2021

Lo que he aprendido este mes

 


Me queda claro que lo que nos pasa siempre tiene un propósito. Cuando me enteré de que tenía cancer tuve la convicción de NO cuestionar o reprocharle a Dios, sino más bien de ser obediente y ser dócil (en la medida de lo posible porque soy intensa, obstinada y rebelde por naturaleza. Perdóname Diosito)... decidí ACEPTAR con amor el plan que Dios tenía (tiene) sobre mi y le pedí ojos para ver, oídos para escuchar y poder hacer vida sus planes sobre mi (espero lograrlo 🙏🏼). Creí que era lo mínimo que me tocaba hacer, al fin y al cabo he vivido una vida maravillosa, llena de bendiciones... nunca me ha defraudado y sé que no lo hará ahora; pase lo que pase.


Desde el 16 de febrero, que recibimos la noticia, se abrieron mi corazón, mi mente y mi ser entero a un espacio desconocido para mi. Y al estar en ese lugar de luz y obscuridad a la vez, he visto frente a mis ojos, emanar un sinnúmero de pensamientos, reflexiones y aprendizajes profundos que ya agradezco porque sin el Cáncer no creo que hubiera podido lograr llegar ahí tan rápido (o tal vez nunca y ¡que desperdicio de vida habría tenido!). 


Hoy quiero compartir un poco de eso, si me permiten... sino, estimado lector, aquí puede dejar usted de leer, está en todo su derecho 🙂

1. Querer es poder. But really: SI QUIERES, PUEDES. Logré cambiar mis hábitos de alimentación y ejercicio en 24 horas. Ahora tomo 2.5 litros de agua al día (no big deal I know pero antes no medía y sepa Dios si estaba hidratada), como mis verduras felices, mucha proteína y hago mis 3 comidas + un snack (Antes me brincaba comidas y comía lo que fuera que se me antojara). La realidad es que el miedo no anda en burro 🙃 y se siente bien comer BIEN. Doy gracias a mi amiga Claudia que me ayudó con la dieta (Claudia Ruiz, está en el Muguerza vayan todos y todas ♥️), y también doy gracias a mi mamá y a mi suegra porque sino creo que seguiría pidiendo rappi y Uber eats todos los días 🙃. Y de hacer ejercicio, ya sabemos que es un abrazo al cuerpo. Una vez en la carrera un gran maestro que ahora es mi primo nos dijo que bastan 20 minutos diarios de ejercicio para estar bien y pues tenía razón. ¿No que no tenía tiempo o que era MUY difícil? Life can be funny. Se ríe de uno hehe

2. El físico NO ES IMPORTANTE. Hoy me vale si subo de peso por comer más para estar sana, o si se me cae el pelo... si se me ve acartonada la cara, si mi pelo rosa se ve deslavado y feo, o si me van a quitar las mamas. Déjenme decirles algo: ESTAMOS VIVOS, no necesitamos  estar guapos o guapas, o flacas o tener boobs o lo que sea que piensas que es “importante”. NECESITAS ESTAR VIVO Y SANO. That’s all. :). 

3. HAY QUE VIVIR CON TRAN QUI LI DAD
Me jactaba de portar un doctorado en eficiencia, efectividad, rapidez, agilidad, intensidad y lo ponía como mi ÚNICO TRADEMARK de valor. Bueno pues estaba yo equivocada 🙃. No sirve de nada una vida vivida a prisa si como quiera te vas a morir. No le puedes sacar más tiempo al tiempo. Más nos valdría vivir cada segundo con PAZ y alegría en el corazón. Es clave no tomarse las cosas a pecho, ni tan personales... ni la vida misma, como quiera nos vamos a morir un día. Déjame decirte amigo y amiga: NO VALE LA PENA 🙂. La vida es más que ese error cometido; la vida es más que esa pelea sin sentido; la vida es más que tu trabajo fregón (salvo que tu trabajo sea salvar vidas somehow, en cuyo caso tienes el mejor trabajo del mundo, e incluso ahí TIENES TU PROPIA VIDA QUE VIVIR Y DISFRUTAR). La vida es más que ese viaje que tuviste que cancelar; que esa boda que tuviste que mover; que esa promoción que no te dieron... y más que ese objetivo, meta o resultado que no lograste. ¿No pudiste o no has podido tener hijos como yo? Amiga: NO ES EL FIN DEL MUNDO. 

PERSPECTIVA. HAY QUE PONER TODO EN PERSPECTIVA y entonces veremos la belleza de todo lo que tenemos y que nos rodea. 

La vida, creo que en realidad es el cúmulo de esos pequeños momentos en donde encontramos una paz incomparable, ese momento en donde sonreímos y se nos alegró el corazón. Es ese momento que es tuyo, en soledad o compartido, que no cambiarías por nada. Y lo atesoras y lo guardas en tu corazón... y no quiere decir que no busques progresar, que no vayas tras tus sueños y metas... sin duda eso le imprime un sentido bonito a la vida, le da cierto spark y ritmo, pero la realidad es que si no llegas NO PASA NADA. Siempre puedes volver a empezar, SIEMPRE... o te puedes morir, porque un día todos nos vamos a morir, pero al menos tuviste las agallas de INTENTARLO con un corazón contento y con el alma en paz. 

Vive TRANQUILO. Vive TRANQUILA. La vida no se mueve más ni menos si andamos intenseando. 

Ya me extendí mucho en este aprendizaje, perdon haha ha sido el más profundo para mi, OBVIAMENTE 🙃.

4. Hay que abrazar la INCERTIDUMBRE y ser RESILIENTES
Como la dueña de los planes y el control, let me say this straight: you may be wasting your time 🙃. Planear es bueno pero más bueno es tener cintura y flexibilidad para irse acomodando al momento. Hay días que se puede ejecutar el plan, hay otros que no y ese mix no es sinónimo de fracaso, es sinónimo de RESILIENCIA, FLEXIBILIDAD y APERTURA. También he aprendido que hay días muy buenos y otros no tanto... pero hay que vivirlos todos, como sea que vengan. Diosito sabía que el Cáncer es de las cosas más inciertas y LARGAS... No puedes adelantarle o ponerle fast forward. Tienes que vivirlo TODO.  Así que ahí vas, “un día a la vez”, “una quimio a la vez”; con mucha fe, fuerza, paz del corazón y alegría... hay que darle para adelante.

5. La oración  es poderosa
Es poderosa porque te une con ese Ser superior en el que sea que tú creas y te llena de fuerza, serenidad, calma y amor. De cierta manera nunca estoy sola porque va mi Padre Dios conmigo, mi Madre María y a un lado todos quienes hoy oran por mi y conmigo (gracias, gracias, gracias por eso). En mis momentos más vulnerables ha sido la oración, sola o con amigas, con Mario o mi familia, la que me ha regresado a un lugar de paz y de luz.

Y finalmente, he aprendido que estamos hechos para conectar, como me dijo una vez una de mis amigas MÁS SABIAS (Lou, para quienes se pregunten de quién hablo). Que delicia, regalo y HONOR ha sido poder sentir tan cerca a amigos, amigas y familia. Saber que cuento con ellos para reír, platicar, para tips y consejos, enojarme o llorar... 
También ha sido una maravilla poder conectar de corazón con el personal de salud del centro de cáncer de mama, quienes hacen la carga más ligera con una mirada amorosa, con una escucha sin juicios o con una plática amena mientras te canalizan... 
Decir que estoy agradecida por estas conexiones tan bonitas que he podido experimentar, es un claro understatement. No podría estar en donde estoy y como estoy, sin la gente que me ha rodeado de amor este mes. De mi esposo, ni qué decir... es una bendición poder caminar este camino con él ♥️.

Apenas van dos quimios y esto ha sido una escuela intensiva y de alto desempeño, en donde el tópico principal ha sido: LA VIDA. 

Vamos por más, que esto apenas comienza.

Gracias por acompañarme, de lejos, de cerca, en oración o buena vibra. GRACIAS.






Sunday, February 28, 2021

Andar el camino, con amor


Comenzó todo con un chequeo de rutina. Bendito el día en el que me hice obsesiva con estas cosas de la salud (y otras tantas haha), tal vez sea lo que me salve  la vida.

Escuchar la palabra Cáncer no deja de ser  sinónimo de “¿me voy a morir?”. Aún siento pena por el doctor que me tuvo que entregar la noticia. Un doctor amable, cariñoso y devoto. “Le agarramos cariño a las pacientes y a sus parejas, es difícil decirles esto...”. No supe cómo decirle que nosotros a él también le agarramos cariño; es un buen doctor y una hermosa persona. 

“¿Me voy a morir?”... pensaba mientras subíamos al piso 14 para más estudios.

Tuvimos la fortuna de llegar a las manos de la Doctora Yesika; la más humana y empática que he conocido. “No lo esperábamos” dijo... nosotros  tampoco, doctora, no se preocupe... nosotros tampoco. 

Nos fuimos a casa con la noticia, sin saber qué  pasaría. 

Han pasado ya un par de semanas y han venido muchos pensamientos a mi cabeza y emociones a mi corazón... me he preguntado muchas veces cuál será la forma correcta de actuar y pensar ante estas situaciones y, la realidad es que, no fue sino hasta ayer que encontré la respuesta, mi respuesta.

Había merodeado por mi mente la palabra “obediencia”. Apareció en la homilía del Padre Noel hace poco... también la de purificación (a propósito de la cuaresma y el desierto). Como Cristiana no me había dado cuenta de su significado hasta ahora (y tal vez la regué en esta definición personal que le he dado, pero hoy toma mucho sentido para mi y es lo que más me importa).

Dios, en su plan perfecto para nosotros, nos va guiando en el camino y va abriendo o cerrando puertas para acercarnos a su gracia y al cumplimiento de sus planes sobre nosotros... Hoy, que tengo Cáncer (un poco agresivo pero detectado a tiempo, bendito Dios), logro comprender que me corresponde ser obediente. Me toca obedecer. 
Sin preguntar por qué o para qué... sin cuestionar sus formas, tiempos o motivos. Hoy entiendo que ser obediente es ACEPTAR el camino dado (aunque se vea feo) y dar absolutamente todo de mi para vivirlo como Dios espera que lo viva, para la purificación de mi alma y en santidad (lo que se pueda porque soy por demás imperfecta). 

Mi Señor. Gracias por darme este mensaje... gracias por hacerme ver que esta vez, me toca andar un camino de espinas, y que mi obediencia debe ser silenciosa en reclamos y abundante en agradecimiento, bendiciones, alabanzas, amor y LUCHA.  No te cuestiono. No pregunto. Hoy decido ser obediente y VIVIR este camino que me has mandado. Yo sé que tu promesa se cumplirá en mi, sea cual sea. Yo, en mi vida de pecado y desobediencia o capricho, te digo con el corazón que quiero ser fiel a ti y, tal como lo prometí en el altar a mi esposo, hoy te quiero prometer a ti que SERÉ FIEL EN LA ENFERMEDAD. 

Como mujer enamorada de ti, hoy decido no caminar este camino sola, sino contigo... llévame a donde me tengas que llevar, lo que tenga que llorar, lo que tenga que pasar, lo que tenga que sufrir, YO IRÉ CONTIGO. Que la batalla que va empezando, por más grande o pequeña que sea, no apague este amor ferviente que te tengo, ni estas ganas de SERVIRTE y SERTE FIEL en la tribulación. 

Que si esta prueba es grande, la pueda yo superar EN EL AMOR y SERVICIO a ti y a todos los que me rodean.

Que si hay días malos, sean opacados con el amor, la fe, la templanza, serenidad y sabiduría.

Si es esto lo que tenía que pasar para decidirme
por AMAR MÁS cada día, BENDITA sea esta prueba, SEÑOR. 

Que no me pase de noche Señor. Que la prueba me cambie, me moldee, me haga a tu imagen... que la prueba me santifique en el amor... que la prueba me forme... que pueda darle a mis amigos, hermanos, conocidos y desconocidos todo lo que me toque dar en este paso por la tierra. Que no sea sorda a tu voz. Que tenga ojos para ver. Es mi único deseo Señor.

Seré obediente.

Hoy bajo el rostro y no pregunto, no cuestiono, no reprocho... hoy bendigo el camino en el
que me has puesto, porque sé que es parte de tu promesa y ahora me toca a mi, hacerla vida. 

No importa cuan grande o pequeña sea esta batalla... no te defraudaré, Señor. Lo daré TODO por ti. ♥️





Tuesday, February 2, 2021

3 días

Sucedieron tantas cosas en mi interior, que estimo no me alcanza la conciencia para abrazarlo todo y entenderlo parte por parte. De pronto fue como saltar en caída libre y no alcanzar a detenerme para pensar y reparar que estábamos frente a eso que habíamos deseado y por lo que habíamos trabajado. Noches en vela que se redujeron a 3 días... la inexplicable batalla de demostrarte digna; de demostrarte entera, lista y completa. ¿Existe ese estado? 

Hay una catarata de pensamientos y emociones inexplicables en el proceso de entregar una carpeta con mil papeles, hacer entrevistas, exámenes, más exámenes, cursos, charlas y más exámenes, para que un grupo no mayor a 10 personas decida si eres apta para ser madre. Es como ir a una entrevista de trabajo para la que no podrías haberte preparando porque no sabes de qué trata el trabajo, cómo es el empleador, qué requiere el puesto o siquiera si tienes “madera” para ello... solo sabes que tienes que ir con TODO porque te estás jugando tus sueños, una corazonada o como yo lo he sentido: un llamado. “¿Estaré haciéndolo bien?” Te invaden las dudas... 


Y entonces, ese día llegas y te lo juegas TODO porque aunque no sabes si tienes lo que buscan; si tienes lo que se requiere o si eres lo que ellos necesitan, tu llegas con lo único que tienes: tu SER. Llegas con el corazón en las manos y dispuesta a todo. Te sientas frente al escritorio, metes las dos manos en tu pecho, sacas el corazón y lo pones en frente, ahí palpitando para que lo vean y lo juzguen... como en una vitrina sin cristal. Se los pones en las manos para que lo pesen, lo abran... te vulneras y dejas que vean tus heridas, tus caídas, tus triunfos y toda tu vida... abres las puertas de par en par y les dejas penetrar tu alma... permitiéndoles sentirte, tocar tus paredes y probar su fortaleza, sabiduría, capacidad de amar y de sanar. Mientras te observan, no puedes dejar de pensar: ¿Estaré siendo suficiente? ¿Estará muy marchito mi corazón? ¿Serán estos brazos dignos de una vida nueva? ¿Y si no? ... 


Te encuentras ahí, muerta de miedo pero de pie, porque si has de morir tendría que ser luchando. Cuestionando cada segundo de tu vida y muy asustada, respondes a cada pregunta lo mejor que puedes... no te detienes, estás DISPUESTA A TODO. Con miedo a que me preguntaran si sabía cambiar pañales (porque no sé) pero dispuesta a contestar “puedo aprender”... como si con eso bastara para ser mamá. “¿Con eso bastaría Dios?” Me pregunto en las noches... ¿Con qué te bastaría, Padre?


Y en mi obscuridad me pregunto “¿Será que conmigo la pasaría peor?” “¿Será que está mejor sin mi?” Me respondo sola: “ponlos en los brazos de quien cure sus heridas, de quien sepa amar, aunque no sea yo... aunque no seamos nosotros.” Me recuerdo que el derecho es de ellos, no mio. Repito: EL DERECHO ES DE ELLOS, NO MIO; NO NUESTRO.


No sé si será suficiente esto que hay aquí adentro, pero es honesto. Soy yo, es mi ser completo y es mi corazón, tal vez medio roto, con sus parches y cicatrices, pero palpita por vivir.


Y así, en tres días terminó todo.


Se queda un sueño colgando. Ilusiones en un cajón, medio contenidas con el día a día, pero al alcance de un pensamiento... Al descubierto han quedado muchas dudas, miedos y sombras... no creo ser la única. Quien sea que desnude su alma en 3 días para permitir ser juzgada “idónea” o no para ser madre, creo que se sentiría igual que yo. ¿No?


Ese día recogí mi corazón y lo volví a poner en su lugar, aquí adentro. Lo guardé un poco con pena, con vergüenza y humildad; pidiendo perdón, de antemano, por no ser digna de esa vida que ya existe... pero me queda saber que tuve el coraje de párame ahí para pelear, luchar e intentarlo.


“¿Habrá sido suficiente?” “¿Seré suficiente?” Me pregunto cada día... solo el tiempo dirá.


Me corresponde, ahora, esperar confiadamente en Su amor y perfección. Será lo que tenga que ser. 


Señor: Ponlos en los brazos de quien cure sus heridas, de quien sepa amar, aunque no sea yo... aunque no seamos nosotros. Amén 🙏 




Sunday, November 8, 2020

Guardar un poco el corazón


Dolor. Dolor profundo que no se borra con nada. Que se apaga unos meses, pero regresa carcomiendo el alma.

No entender por qué o para qué. Tantas dudas que se despiertan. 

“¿Y eso no te hace sentir como que es tu culpa?” 

“¿No has pensado que esto te podría hacer sentir que vales menos?”

Recuerdo no entender las preguntas y quedarme un poco en blanco... me parecía tan ajeno, tan lejano. Pero hoy lo siento tan vivo, tan cerca y tan real... carcomiendo un poco la piel y devorando el alma.

Y es que uno se siente así: incompleta. Rota. Insuficiente. Mal hecha. Incorrecta. Cuestionando su propia existencia. Como con una culpa extraña que no tiene una fuente exacta. Simplemente defectuosa e imperfecta. Y aunque me esfuerce mucho por ser mejor cada día, por crecer, por dar mi mejor cara, por ser lo que quiero ser, por construir mis sueños... termino sintiéndome así: 

Incompleta. Indigna. Rota. Incapaz.

Pero hay que ser fuerte. Hay que seguir. Hay que levantar la cara. Se guarda uno un poco el corazón y los pensamientos, y le sigues...  tambaleante, sintiendo que no vas a llegar a la siguiente calle, pero le sigues porque es lo único que sabes hacer: SEGUIR CAMINANDO Y LUCHANDO. 

Te limpias un poco el polvo de las caídas... te sacudes las ropas y sigues... no te detienes, porque la vida no se hizo para vivirse en un solo lugar, ni para lamentarse y mucho menos para quejarse. Y aunque sabes que duele el alma, no puedes detenerte a llorar. No estás hecha para eso. 

¿Será la fe? ¿Será la ilusión de la promesa de un mejor mañana? ¿Será que aprendimos que la vida es más que sus obstáculos y que a pesar de todo vale la pena vivirla? ¿Será que somos más fuertes de lo que pensábamos?

Hay que seguir caminando. Peleando. Luchando. Viviendo. 

Un día entenderé por qué o para qué, mientras tanto seguiré caminando y luchando... construyendo mis sueños, descubriendo nuevos caminos...  aunque me equivoque, aunque sea profundamente imperfecta, incorrecta e indigna. Aunque siga siendo incapaz de lograr cosas maravillosas o increíbles. Seguiré intentándolo. Seguiré siendo yo, así con todas mis imperfecciones e imposibilidades. Cada día. Todos los Días. Hasta que la vida se me acabe.

En días como hoy, guardo un poco el corazón, apago un tanto más los pensamientos, me sacudo las ropas y sigo... la vida debe continuar. Bien vivida. Bien peleada. Agotando el alma en cada suspiro. 

Un día a la vez, aunque en alguno de ellos sea solo esto: una mujer de hojalata.








Sunday, August 23, 2020

Dar VIDA.

Entendí que no todos estamos llamados a la misma vocación… y no es que haya yo perdido la fe, más bien la encontré. La encontré en la paz de entender que los planes que tiene Dios sobre mi vida, son más grandes de lo que mi mente alcanza a construir o idear. 

Ha sido un camino complejo, diferente… en ocasiones doloroso, confuso y desconcertante. Pero hace poco platicando con una amiga, simplemente lo entendí. Como mujer, como persona, como esposa y profesional estoy llamada a DAR VIDA. Así, con mayúsculas: DAR VIDA… pero uno no sabe la forma en la que le tocará dar vida. Algunos tienen hijos, otros se vuelcan en sus trabajos, otros crean asociaciones y algunos más simplemente intentan dar vida en su día a día, a través de cada uno de sus actos.

Estos últimos meses, a mí me tocó darle vida a mi padre… supe que estaba su vida en mis manos cuando me tocó buscar avión para traerlo aquí… luego a través de la toma de decisiones con los médicos para darle más posibilidades de vivir y finalmente al verlo recuperarse, pudiendo ya caminar, comer y pensar claramente. Ha sido un “dar a luz” desde mi trinchera. A través de mi papá y al platicar con familias, amigos o completos desconocidos, sobre cómo enfrentar el COVID-19 e ir acompañando a algún familiar enfermo, he sentido cómo he podido dar vida, luz o alivio (aunque sea poquito) y no podría estar más agradecida con Dios por ese regalo. Le pedía a Dios ser madre, le pedía poder traer un hijo al mundo y ciega a las necesidades del mundo, me dio la lección más grande… hay mucha vida por cuidar AQUÍ y AHORA, en nuestro mundo lastimado y lleno de corazones tristes o preocupados.  

Yo no sé si podré ser madre biológica algún día… las estadísticas nos dicen que no y lo entiendo. Por eso, AGRADEZCO a Dios la bendición que me ha dado estos meses de pandemia, a través de este proceso con mi papá y el COVID-19, de ENTENDER, REFLEXIONAR y ACEPTAR que dar vida va más allá, MUCHO MÁS ALLÁ de ser madre. 

Es tiempo de confiar en que Dios nos pone en donde tenemos que estar y ser dóciles a sus planes. Tenemos que tener un corazón CONTENTO (aunque esto no implica ausencia de dolor) porque su fidelidad es infinita y NO nos abandona.

En el entendimiento y la aceptación de nuestro aquí y nuestro ahora, está la paz… 

Tal vez no seré madre nunca, pero eso JAMÁS limitará mis GANAS de DAR VIDA. Hoy entiendo el llamado. Tomaré mi cruz CON AMOR y lo seguiré.


¡Es tiempo de lanzar las redes!



Friday, September 27, 2019

A quien no ha llegado y no sé si llegará

Este texto era una deuda que tenía conmigo misma… de alguna forma pareciera que es muy pronto para escribirlo, pero por otra parte no, y explicaré por qué. 



Han pasado 25 meses… 25 intentos… 25 veces que con mucha ilusión te esperamos, pero no llegas. No llegas porque no es tu momento o tal vez porque nunca llegarás, eso sólo lo debe de saber Dios. Estos últimos 5 han sido los más pesados y los más peleados, en donde decidimos dejarlo todo en la cancha, cada fibra de nuestro ser volcada a ti, nuestro más grande y hermoso proyecto. Pero no llegas, nos dejas así con el corazón hecho pedazos cada mes, y tu no lo sabes, pero de sólo pensar que podrías llegar se nos ensanchaba el corazón y hacíamos planes en nuestra mente. Cada intento, cada vez, elegíamos tu nombre… si fueras hombre te llamarías Lucas Alberto y si fueras mujer, Fátima… y aún después de 25 meses seguimos peleando sobre tu segundo nombre, si fueras mujer. ¿Será que por eso no has llegado jaja?

En fin… ha sido duro esperarte, pelearte, buscarte y no encontrarte. Ha sido duro ver a tu papá triste, cansado, ilusionado y ver como se le rompe su hermoso corazón cada vez que decides no llegar. Estos últimos meses han sido particularmente más difíciles, por todo lo que hemos hecho para intentar encontrarte… y en el proceso he aprendido muchas cosas que hoy te quiero contar, por si un día decides llegar, que puedas leerlas y que te puedan ayudar en tu vida y en tus propias batallas… y por si no decides llegar, para que allá en donde estés, sepas que nos enseñaste muchas cosas, aún sin que llegaras.

Quiero decirte que, si un sueño llega a tu vida, LUCHES, LUCHES MUCHO… porque todo lo que hace que vibre tu corazón VALE LA PENA, aunque te cueste todo lo que tengas… LUCHA, LUCHA hasta el cansancio… hasta que tu corazón te diga que lo has dado todo. Y si el dolor es muy grande, y ves que ese sueño no se cumple, a pesar de haberlo entregado todo, BUSCA A DIOS, porque solo en él tu corazón encontrará reposo y fuerza para seguir. No busques el camino solo, pídele a tu madre en el cielo que te acompañe y a Dios que te ilumine en tus pasos… sólo ellos te podrán aligerar la carga y te llevarán a puerto seguro.

Quiero decirte que si la lucha te desgasta, si la lucha te hace sentir cansado… si tu corazón ya no puede más, si ya lo has dado todo… entonces abandónate en Dios… entrégale todo. Entrégale tu dolor, tu sufrimiento, tu lucha, el gran amor que impulsó esa lucha y déjalo en Sus manos. Vas a sentir mucha culpa, porque tal vez pensarás que no luchaste lo suficiente, pero a veces, hay que reconocer que ciertas cosas no están en nuestras manos, están en unas mil veces más grandes que las nuestras… Los planes de Dios son misteriosos y hay preguntas para las cuales NUNCA obtendremos respuestas.

Te doy estos consejos porque, si un día decides llegar, quiero que pelees por todo lo que te propongas, que LUCHES por todo eso que haga vibrar tu corazón… pero también quiero que seas FELIZ, con lo que la vida te mande… con las batallas, dificultades y bendiciones que Dios ponga en tu camino. Quiero que pase lo que pase, SEAS FELIZ.

Estos días, que descubrimos de nuevo que no llegabas, pensé en esto… en que este dolor, esta lucha, este sueño, ya no es nuestro por cumplir… es de Dios por conceder, de acuerdo a sus planes. Hoy bajo un poco las manos y decido entregarle a nuestro padre perfecto, esta ilusión. Es ahora suya… Acepto Sus planes, para poder vivir en alegría, gratitud y amor las maravillas que hoy tengo.


Seguirá viva mi esperanza, hasta el final… pero hoy entiendo y acepto, que será lo que Dios quiera, como Dios quiera y cuando Dios quiera.