Mexican, 34 years old. I write my feelings as if they could vanish or stay forever when I type... Not a proficient writer. I’m just a person with feelings.
Saturday, April 17, 2021
¿Camino de espinas o de pétalos de rosas?
Saturday, March 20, 2021
Lo que he aprendido este mes
Me queda claro que lo que nos pasa siempre tiene un propósito. Cuando me enteré de que tenía cancer tuve la convicción de NO cuestionar o reprocharle a Dios, sino más bien de ser obediente y ser dócil (en la medida de lo posible porque soy intensa, obstinada y rebelde por naturaleza. Perdóname Diosito)... decidí ACEPTAR con amor el plan que Dios tenía (tiene) sobre mi y le pedí ojos para ver, oídos para escuchar y poder hacer vida sus planes sobre mi (espero lograrlo 🙏🏼). Creí que era lo mínimo que me tocaba hacer, al fin y al cabo he vivido una vida maravillosa, llena de bendiciones... nunca me ha defraudado y sé que no lo hará ahora; pase lo que pase.
Desde el 16 de febrero, que recibimos la noticia, se abrieron mi corazón, mi mente y mi ser entero a un espacio desconocido para mi. Y al estar en ese lugar de luz y obscuridad a la vez, he visto frente a mis ojos, emanar un sinnúmero de pensamientos, reflexiones y aprendizajes profundos que ya agradezco porque sin el Cáncer no creo que hubiera podido lograr llegar ahí tan rápido (o tal vez nunca y ¡que desperdicio de vida habría tenido!).
2. El físico NO ES IMPORTANTE. Hoy me vale si subo de peso por comer más para estar sana, o si se me cae el pelo... si se me ve acartonada la cara, si mi pelo rosa se ve deslavado y feo, o si me van a quitar las mamas. Déjenme decirles algo: ESTAMOS VIVOS, no necesitamos estar guapos o guapas, o flacas o tener boobs o lo que sea que piensas que es “importante”. NECESITAS ESTAR VIVO Y SANO. That’s all. :).
Sunday, February 28, 2021
Andar el camino, con amor
Tuesday, February 2, 2021
3 días
Sucedieron tantas cosas en mi interior, que estimo no me alcanza la conciencia para abrazarlo todo y entenderlo parte por parte. De pronto fue como saltar en caída libre y no alcanzar a detenerme para pensar y reparar que estábamos frente a eso que habíamos deseado y por lo que habíamos trabajado. Noches en vela que se redujeron a 3 días... la inexplicable batalla de demostrarte digna; de demostrarte entera, lista y completa. ¿Existe ese estado?
Hay una catarata de pensamientos y emociones inexplicables en el proceso de entregar una carpeta con mil papeles, hacer entrevistas, exámenes, más exámenes, cursos, charlas y más exámenes, para que un grupo no mayor a 10 personas decida si eres apta para ser madre. Es como ir a una entrevista de trabajo para la que no podrías haberte preparando porque no sabes de qué trata el trabajo, cómo es el empleador, qué requiere el puesto o siquiera si tienes “madera” para ello... solo sabes que tienes que ir con TODO porque te estás jugando tus sueños, una corazonada o como yo lo he sentido: un llamado. “¿Estaré haciéndolo bien?” Te invaden las dudas...
Y entonces, ese día llegas y te lo juegas TODO porque aunque no sabes si tienes lo que buscan; si tienes lo que se requiere o si eres lo que ellos necesitan, tu llegas con lo único que tienes: tu SER. Llegas con el corazón en las manos y dispuesta a todo. Te sientas frente al escritorio, metes las dos manos en tu pecho, sacas el corazón y lo pones en frente, ahí palpitando para que lo vean y lo juzguen... como en una vitrina sin cristal. Se los pones en las manos para que lo pesen, lo abran... te vulneras y dejas que vean tus heridas, tus caídas, tus triunfos y toda tu vida... abres las puertas de par en par y les dejas penetrar tu alma... permitiéndoles sentirte, tocar tus paredes y probar su fortaleza, sabiduría, capacidad de amar y de sanar. Mientras te observan, no puedes dejar de pensar: ¿Estaré siendo suficiente? ¿Estará muy marchito mi corazón? ¿Serán estos brazos dignos de una vida nueva? ¿Y si no? ...
Te encuentras ahí, muerta de miedo pero de pie, porque si has de morir tendría que ser luchando. Cuestionando cada segundo de tu vida y muy asustada, respondes a cada pregunta lo mejor que puedes... no te detienes, estás DISPUESTA A TODO. Con miedo a que me preguntaran si sabía cambiar pañales (porque no sé) pero dispuesta a contestar “puedo aprender”... como si con eso bastara para ser mamá. “¿Con eso bastaría Dios?” Me pregunto en las noches... ¿Con qué te bastaría, Padre?
Y en mi obscuridad me pregunto “¿Será que conmigo la pasaría peor?” “¿Será que está mejor sin mi?” Me respondo sola: “ponlos en los brazos de quien cure sus heridas, de quien sepa amar, aunque no sea yo... aunque no seamos nosotros.” Me recuerdo que el derecho es de ellos, no mio. Repito: EL DERECHO ES DE ELLOS, NO MIO; NO NUESTRO.
No sé si será suficiente esto que hay aquí adentro, pero es honesto. Soy yo, es mi ser completo y es mi corazón, tal vez medio roto, con sus parches y cicatrices, pero palpita por vivir.
Y así, en tres días terminó todo.
Se queda un sueño colgando. Ilusiones en un cajón, medio contenidas con el día a día, pero al alcance de un pensamiento... Al descubierto han quedado muchas dudas, miedos y sombras... no creo ser la única. Quien sea que desnude su alma en 3 días para permitir ser juzgada “idónea” o no para ser madre, creo que se sentiría igual que yo. ¿No?
Ese día recogí mi corazón y lo volví a poner en su lugar, aquí adentro. Lo guardé un poco con pena, con vergüenza y humildad; pidiendo perdón, de antemano, por no ser digna de esa vida que ya existe... pero me queda saber que tuve el coraje de párame ahí para pelear, luchar e intentarlo.
“¿Habrá sido suficiente?” “¿Seré suficiente?” Me pregunto cada día... solo el tiempo dirá.
Me corresponde, ahora, esperar confiadamente en Su amor y perfección. Será lo que tenga que ser.
Señor: Ponlos en los brazos de quien cure sus heridas, de quien sepa amar, aunque no sea yo... aunque no seamos nosotros. Amén 🙏
Sunday, November 8, 2020
Guardar un poco el corazón
Sunday, August 23, 2020
Dar VIDA.
Entendí que no todos estamos llamados a la misma vocación… y no es que haya yo perdido la fe, más bien la encontré. La encontré en la paz de entender que los planes que tiene Dios sobre mi vida, son más grandes de lo que mi mente alcanza a construir o idear.
Ha sido un camino complejo, diferente… en ocasiones doloroso, confuso y desconcertante. Pero hace poco platicando con una amiga, simplemente lo entendí. Como mujer, como persona, como esposa y profesional estoy llamada a DAR VIDA. Así, con mayúsculas: DAR VIDA… pero uno no sabe la forma en la que le tocará dar vida. Algunos tienen hijos, otros se vuelcan en sus trabajos, otros crean asociaciones y algunos más simplemente intentan dar vida en su día a día, a través de cada uno de sus actos.
Estos últimos meses, a mí me tocó darle vida a mi padre… supe que estaba su vida en mis manos cuando me tocó buscar avión para traerlo aquí… luego a través de la toma de decisiones con los médicos para darle más posibilidades de vivir y finalmente al verlo recuperarse, pudiendo ya caminar, comer y pensar claramente. Ha sido un “dar a luz” desde mi trinchera. A través de mi papá y al platicar con familias, amigos o completos desconocidos, sobre cómo enfrentar el COVID-19 e ir acompañando a algún familiar enfermo, he sentido cómo he podido dar vida, luz o alivio (aunque sea poquito) y no podría estar más agradecida con Dios por ese regalo. Le pedía a Dios ser madre, le pedía poder traer un hijo al mundo y ciega a las necesidades del mundo, me dio la lección más grande… hay mucha vida por cuidar AQUÍ y AHORA, en nuestro mundo lastimado y lleno de corazones tristes o preocupados.
Yo no sé si podré ser madre biológica algún día… las estadísticas nos dicen que no y lo entiendo. Por eso, AGRADEZCO a Dios la bendición que me ha dado estos meses de pandemia, a través de este proceso con mi papá y el COVID-19, de ENTENDER, REFLEXIONAR y ACEPTAR que dar vida va más allá, MUCHO MÁS ALLÁ de ser madre.
Es tiempo de confiar en que Dios nos pone en donde tenemos que estar y ser dóciles a sus planes. Tenemos que tener un corazón CONTENTO (aunque esto no implica ausencia de dolor) porque su fidelidad es infinita y NO nos abandona.
En el entendimiento y la aceptación de nuestro aquí y nuestro ahora, está la paz…
Tal vez no seré madre nunca, pero eso JAMÁS limitará mis GANAS de DAR VIDA. Hoy entiendo el llamado. Tomaré mi cruz CON AMOR y lo seguiré.
¡Es tiempo de lanzar las redes!
Friday, September 27, 2019
A quien no ha llegado y no sé si llegará
Han pasado 25 meses… 25 intentos… 25 veces que con mucha ilusión te esperamos, pero no llegas. No llegas porque no es tu momento o tal vez porque nunca llegarás, eso sólo lo debe de saber Dios. Estos últimos 5 han sido los más pesados y los más peleados, en donde decidimos dejarlo todo en la cancha, cada fibra de nuestro ser volcada a ti, nuestro más grande y hermoso proyecto. Pero no llegas, nos dejas así con el corazón hecho pedazos cada mes, y tu no lo sabes, pero de sólo pensar que podrías llegar se nos ensanchaba el corazón y hacíamos planes en nuestra mente. Cada intento, cada vez, elegíamos tu nombre… si fueras hombre te llamarías Lucas Alberto y si fueras mujer, Fátima… y aún después de 25 meses seguimos peleando sobre tu segundo nombre, si fueras mujer. ¿Será que por eso no has llegado jaja?
En fin… ha sido duro esperarte, pelearte, buscarte y no encontrarte. Ha sido duro ver a tu papá triste, cansado, ilusionado y ver como se le rompe su hermoso corazón cada vez que decides no llegar. Estos últimos meses han sido particularmente más difíciles, por todo lo que hemos hecho para intentar encontrarte… y en el proceso he aprendido muchas cosas que hoy te quiero contar, por si un día decides llegar, que puedas leerlas y que te puedan ayudar en tu vida y en tus propias batallas… y por si no decides llegar, para que allá en donde estés, sepas que nos enseñaste muchas cosas, aún sin que llegaras.
Quiero decirte que, si un sueño llega a tu vida, LUCHES, LUCHES MUCHO… porque todo lo que hace que vibre tu corazón VALE LA PENA, aunque te cueste todo lo que tengas… LUCHA, LUCHA hasta el cansancio… hasta que tu corazón te diga que lo has dado todo. Y si el dolor es muy grande, y ves que ese sueño no se cumple, a pesar de haberlo entregado todo, BUSCA A DIOS, porque solo en él tu corazón encontrará reposo y fuerza para seguir. No busques el camino solo, pídele a tu madre en el cielo que te acompañe y a Dios que te ilumine en tus pasos… sólo ellos te podrán aligerar la carga y te llevarán a puerto seguro.
Quiero decirte que si la lucha te desgasta, si la lucha te hace sentir cansado… si tu corazón ya no puede más, si ya lo has dado todo… entonces abandónate en Dios… entrégale todo. Entrégale tu dolor, tu sufrimiento, tu lucha, el gran amor que impulsó esa lucha y déjalo en Sus manos. Vas a sentir mucha culpa, porque tal vez pensarás que no luchaste lo suficiente, pero a veces, hay que reconocer que ciertas cosas no están en nuestras manos, están en unas mil veces más grandes que las nuestras… Los planes de Dios son misteriosos y hay preguntas para las cuales NUNCA obtendremos respuestas.
Te doy estos consejos porque, si un día decides llegar, quiero que pelees por todo lo que te propongas, que LUCHES por todo eso que haga vibrar tu corazón… pero también quiero que seas FELIZ, con lo que la vida te mande… con las batallas, dificultades y bendiciones que Dios ponga en tu camino. Quiero que pase lo que pase, SEAS FELIZ.
Estos días, que descubrimos de nuevo que no llegabas, pensé en esto… en que este dolor, esta lucha, este sueño, ya no es nuestro por cumplir… es de Dios por conceder, de acuerdo a sus planes. Hoy bajo un poco las manos y decido entregarle a nuestro padre perfecto, esta ilusión. Es ahora suya… Acepto Sus planes, para poder vivir en alegría, gratitud y amor las maravillas que hoy tengo.
Seguirá viva mi esperanza, hasta el final… pero hoy entiendo y acepto, que será lo que Dios quiera, como Dios quiera y cuando Dios quiera.






